El lagarto en marrón y ámbar
El cuerpo del pequeño lagarto se mueve en una suave curva en S desde la cabeza hasta la punta de la cola enrollada. Está cubierto de pequeños strass de talla redonda en un marrón rosado apagado, que según la luz se ven unas veces cálidos y otras casi plateados.
Por el lomo corre una hilera de piedras color ámbar que le da al animal una línea central luminosa. El ojo es una piedra oscura de talla alargada que aporta a la cabeza una expresión despierta.
Metal dorado de carácter antiguo
El metal que rodea las piedras es de tono dorado y ligeramente oscurecido. Por eso la superficie parece algo envejecida, casi como una joya heredada. Las patas, con sus dedos individuales y finamente trabajados, se separan un poco del cuerpo y dan al broche una silueta llena de vida.
La variante Brown se mantiene en tonos tierra cálidos. Por eso combina muy bien con prendas de colores tranquilos y naturales.
Lagarto en solapa, bufanda o sombrero
Con su forma alargada, el lagarto queda muy bien en diagonal sobre la solapa de un blazer o un abrigo. También puedes prenderlo en una bufanda de punto gruesa, un sombrero de fieltro o el cuello de una blusa. Luce especialmente bien sobre pana, tweed, lana o terciopelo en mostaza, verde oliva, burdeos o chocolate.
- Motivo: lagarto en postura curvada con la cola enroscada
- Piedras: strass marrón rosado, hilera color ámbar en el lomo
- Ojo: piedra oscura de talla alargada
- Metal: tono dorado, ligeramente envejecido
- Variante: Brown
Cómo conservar el brillo del broche
Después de usarlo, límpialo con un paño suave y seco. Evita el perfume, la laca y la humedad directamente sobre las piedras para que conserven su brillo. Lo mejor es guardarlo por separado en una bolsita o en un joyero, para que los finos dedos no se doblen.











